sábado, 30 de enero de 2016

Cine óptico, un lugar en la Universidad Pontificia Bolivariana abierto a la comunidad



Este espacio para el cine y la formación de públicos hace parte de una de las propuestas que lleva a cabo el semillero de investigación audiovisual de la U.P.B. el cual tiene como objeto de trabajo la reflexión sobre la imagen (principalmente en movimiento).

Las proyecciones comenzaron desde el 18 de agosto de 2015, con materiales del programa 'Colombia de Película' del Ministerio de Cultura, ahora traen una nueva propuesta que busca visibilizar también los proyectos audiovisuales realizados por universitarios, como una forma de reconocimiento e inclusión.

La primera muestra de este año será Nuestro Monte Luna el 4 de febrero a las 4:00 p.m. en el auditorio Félix Henao de la Facultad de Ingeniería de la universidad (abierto a todo el público), la reunión contará además con la presencia de Pablo Álvarez Mesa, director, escritor y guionista, al igual que se hará también la proyección del corto Vocación de Amor realizado por los estudiantes Sergio González Serna  e Isabela Castaño Díez para el programa Héroes de Barrio 2015.  








para saber más 

Las siguientes proyecciones se harán el primer jueves de cada mes de 4:00 p.m. a 6:00 p.m.  En el auditorio Félix Henao de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Pontificia Bolivariana (entrada libre). 

viernes, 29 de enero de 2016

La Junta de Acción Comunal Barrio Cristóbal, un espacio para la participación y el bienestar social

Las JAC tienen gran impacto en la vida de los habitantes que se benefician de sus programas, es por esto que ciudadanos comprometidos de la Comuna 12 le apuestan a este tipo de escenarios realizando una ardua gestión social para que llegue una oferta educativa, recreativa y cultural a los territorios en los que tienen cabida, sin embargo para muchos aún hay dudas sobre qué es y para qué sirve una Junta de Acción Comunal.  
Son 12 las JAC de la comuna, que de la mano de sus dignatarios y representantes, cumplen el objetivo de  “promover un desarrollo integral, sostenible y sustentable, construido a partir del ejercicio de la democracia participativa en la gestión del desarrollo de sus afiliados y la comunidad”, expresado así por la Alcaldía de Medellín.
Entre tantas, se destaca la Junta de Acción Comunal de Barrio Cristóbal, reconocida por su excelente gestión y la cantidad de programas ofertados para los habitantes.  “Trabajamos por la integración de vecinos y familias, estamos muy ligados a los programas de Presupuesto Participativo en busca de mayores beneficios para toda la comunidad”, resalta la presidenta de La JAC de Barrio Cristóbal, Luz Helena Parra Llantén.
Las juntas asumen  los retos de la comuna como propios y extienden la invitación a sus actividades no sólo a residentes del barrio sino también de todo el territorio de la comuna. “Esta junta se tomó enserio la educación, brindamos asesorías para los jóvenes que desean acceder al Fondo Camino a la Educación Superior, personas de todos los barrios son bienvenidas”, asevera Sandra Bedoya Espinosa, vicepresidenta de la misma. 

Afiliarse a una JAC solo requiere de vivir en el territorio de la misma. De esta manera es posible estar constantemente informado de los eventos que se ofrecen y hacer parte de la integración y la toma de decisiones en la Comuna 12. 













Por: @inlondo

miércoles, 27 de enero de 2016

Conozca al edil José Luis Álvarez


¿Sabe qué funciones desempeña un edil? Los ediles hacen parte de las juntas administradoras locales (JAL) y representan su comunidad. El número mínimo de personas que conforman una JAL es de siete; y el máximo, 11. Sin embargo,  para la actual administración de la Comuna 12, solo seis ediles deben ejercer su cargo, tres, pertenecientes al Centro Democrático: Erika Muñoz, Gloria Marín y Alejandro Posada; Juan Manuel Vesga, del Partido Alianza Verde; Jaime Ramírez, del Partido Conservador; y del Partido Liberal, José Luis Álvarez Peláez.

Él tiene 65 años,  es pensionado del sector privado como asistente administrativo de una distribuidora de textiles, lleva  ocho años como edil, tiempo que se verá aumentado por su reciente reelección en  el periodo 2016- 2019, a continuación hablará sobre su carrera política, el Plan de Desarrollo Local y posibles soluciones a las problemáticas de la comuna. 

¿Siempre se ha interesado por el trabajo comunitario?
Sí, porque la vida a mí me dio tres hijos excelentes y ellos  dicen que viven muy agradecidos por lo que  recibieron de las  otras personas, fueron scout y encontraron muy buenos líderes, ellos llevan  una buena vida, entonces me dicen que le ayude a la gente. 

En ese sentido, ¿por qué pertenecer a la JAL y no a otro cargo?
Cuando empezó el Presupuesto Participativo con el Dr. Sergio Fajardo, Luis Fernando Álvarez,  que era el  edil actual, me dijo que le ayudara y acepté. Para  cuando ya íbamos a terminar el proceso él dijo que  tenía madera, que por qué no me postulaba para la JAL, así lo hice.  

¿Usted planea seguir en la JAL?
Yo aquí estoy muy tranquilo pero si de pronto el alcalde llega y me dice “venga colabóreme”, pues yo voy.  Me gusta más aquí abajo porque conozco la verdadera necesidad de la gente, yo le dije a mis  compañeros que los de abajo no sabemos dónde pedir recursos, la plata no está aquí, hay que salir a buscarla, entonces  propuse ir a Bogotá con el plan de desarrollo a ver qué nos dan. Yo hago esto porque yo tengo nietos y aspiro a que ellos tengan un buen país. 

Si una persona se interesara en ser edil, ¿qué aptitudes considera que debe tener?
Ganas de trabajar y resistencia, porque usted va a un concejo comunal y  le dicen de todo y si usted se pone contestativo lo van a tener a toda hora así, usted tiene que ser calmado, hay cosas que usted puede lograr pero hay cosas que no.

Teniendo en cuenta que el plan de desarrollo de la comuna  comprende  la realización de obras públicas, sociales y económicas ¿qué propone esta nueva administración?
Nosotros somos la comuna que más le invertido a la educación porque consideramos que los jóvenes son los que tienen que quedarse con esto, en lo social nos falta conseguir el Centro de Integración Barrial que pensábamos iniciarlo con la Unidad de Vida Articulada (UVA),  teníamos el recurso y todo, pero hubo una parte de la población que se opuso a esto y no se hizo el procedimiento adecuado.   Hay que buscar un sitio para solicitarle al Estado la construcción del Centro de Integración Barrial, un comando de policía porque en la administración de Alonso Salazar ya estaba el recurso  pero cuando se fue terminando la administración, mandamos a preguntar qué había pasado con eso  y él respondió que se había utilizado en un problema de la Comuna 13. 

Otro asunto fundamental es construir una clínica de tercer nivel porque la Zona  Cuatro, que comprende las comunas 11,12 y 13, no tiene; si aquí pasa equis cosa  las clínicas más cercanas son Las Américas y el Pablo Tobón Uribe, y sobre todo porque nosotros tenemos el lote de Los Pinos que antes era  del Seguro Social, por lo que  la destinación de ese lote debe ser  para salud y, ¿qué mejor que una clínica de 3 nivel?, vamos a luchar por eso.

¿Aún sobreviven  propuestas de anteriores administraciones?
Hay unas propuestas que se han logrado cumplir; hemos invertido en subsidio para adultos mayores, a los discapacitados, a los que se están preparando para atender a las personas con movilidad reducida. Federico Gutiérrez tiene la idea de reforzar más la seguridad, nosotros queremos hacer una estación de policía.

¿Qué problemáticas hay en la comunidad?
Tenemos un problema de seguridad que es el mismo que existe en todo Medellín. Nosotros somos una comuna de paso para muchas personas que visitan el Estadio Atanasio Girardot  y el centro, ya que estamos entre la Comuna 11 y la Comuna 13 y todo lo que pase en ese camino, nos compete a nosotros, un ejemplo de ello se da en las instituciones de la Comuna 12, allí el 80 por cierto de los estudiantes son de San Javier, entonces el gasto lo asumimos nosotros.

¿Otra problemática que quisiera mencionar?
Una situación que la administración debe mejorar es la problemática que hay en las vías y los andenes, porque hace mucho tiempo no se les hace mantenimiento. En toda parte hay algo qué hacer, hay que lograr que los recursos ordinarios los saque la administración, y no el Presupuesto Participativo porque este es un cinco por ciento de todo lo que nos corresponde. Digamos que nosotros peleamos por siete mil millones de pesos, pero los otros 140 mil millones de pesos, ¿qué?

También debemos mejorar lo social, porque, ¿quién creyera? La comuna en donde más se suicidan los jóvenes es en la 12, pero pasa un fenómeno: usted se suicida, entonces lo deben llevar a una clínica, ¿cómo figura allá?, como muerte natural, entonces no figura en el reporte, pero nosotros tenemos la mayor estadística, por eso en las Jornadas de Vida se destinaron 2.500 millones de pesos para la prevención del suicidio, tanto para los niños como para los jóvenes. 

¿Y esta actividad sí se realizó?
Pues, sí me lo preguntás a mí, yo te digo que lo hicieron a medias. Hay que mirar la verdadera necesidad para poder plantear la solución. 

Teniendo en cuenta que la JAL de la comuna 12 está disponible para los residentes, ¿Qué otros espacios están al servicio de la comunidad?
Están las sedes sociales de la Junta de Acción Comunal de Santa Mónica, Campo Alegre, Barrio Cristóbal, La América,  La Floresta, Santa Lucía, El Danubio, Calasanz, La Soledad, Colinas de Calasanz, La Biblioteca Público Barrial La Floresta. El I.T.M junto con la  Escuela popular de arte (EPA)  también prestan un auditorio. Por último está La Corporación Canchimalos (aunque algunos lugares piden una compensación económica). 

Y hablando un poco de las comunicaciones, ¿hay apertura a estas?, ¿cree que los residentes de la comuna doce están informados acerca de los procesos que se desarrollan en ella?
Las comunicaciones aquí han sido  un poco restringidas, cuando yo entré existía el periódico El Sol, La Esquina y El Buen vecino, era gente que tenía sus escritos, los publicaba y los repartía, llegaba el Presupuesto Participativo y los patrocinaba, también estaba El Atrio, que todavía está vigente. Aquí  está el Portal Comuna 12,  cuya dirección es: www.portalcomuna12.com.

Mucha gente es apática a estos procesos y entra mal informada, la gente cree que viniendo a participar a una JAL le van a pagar, y eso no es así. Nosotros aquí en la JAL queremos que se hagan diferentes los procesos a como se hacen en el resto de Medellín, queremos que usted aunque no haga parte de la comisión de educación (proceso), venga y opine con argumentos. Usted puede ir a todas las comisiones e ir a las audiencias públicas pero debe pertenecer a una nada más y votar solo en una. Vea lo más curioso, ¿usted sabe cuánta gente va a la comisión de participación?,  ¡tres personas!, no va ni un joven y de ahí es de donde se saca el dinero para los jóvenes y los niños.

Según usted, ¿qué es necesario para promover la participación y veeduría ciudadana?
¿Sabe qué falta? 
Lo que vamos a hacer este año, este año vamos a iniciar unas charlas en la JAL, antes de empezar el proceso en forma con los delegados, vamos a tratar de que las personas vayan a la comisión de participación porque allá es donde se destinan los recursos para  jóvenes y los niños.  Vamos a hacer tres reuniones. Se necesita que los jóvenes se posicionen en las comisiones, tanto que en cada reunión haya una persona distinta. 

¿Qué ha hecho para lograr este cometido?
Un ejercicio con el portal de la Comuna 12, los jóvenes que están haciendo aporte del proceso se están apropiando del portal, tiene reuniones de tres o cuatro horas, dicen si un escrito está mal; en el Portal se pretenden publicar los estatutos y documentos públicos de las JAC y de la comuna, habrán temas de participación. La página se podrá consultar desde la próxima semana. Esta es una idea para fomentar la participación, nos falta un medio que no sea privatizado, sino de todos.

¿Qué espera la JAL de la comunidad?
La participación y georreferenciación, debemos conocer los límites de la Comuna doce, y en caso de tener dudas con ello, consultar. 

¿Cómo las personas lo pueden encontrar?
Con el número de la JAL: 4346515, yo todos los días estoy. Ahora con los estudiantes que trabajarán en el Portal, habrá personas de 8 a 12 de la mañana y de 2 a 6 de la tarde. 

Nota por:
Carolina Aguirre
Twitter: @carulinniA









Melissa Orozco
Twitter: @MelissaOrozcoD





lunes, 7 de diciembre de 2015

Este 7 de diciembre las calles de Santa Teresita se vestirán de navidad


Este 7 de diciembre las cuadras del Barrio Santa Teresita se vestirán de magia y color,  y estarán acompañados de la música “parrandera” que le dará ese toque infaltable en tiempos decembrinos.
Los habitantes de la 85 c en Santa Teresita llevan más de 30  años regalándole a Medellín una cuadra llena de esplendor, que incluso podría considerarse atractivo turístico, debido a la gran cantidad de personas que concurren en dicho lugar.




Tradicionalmente el barrio Santa Teresita de la comuna 12 se ha destacado por sus bellas casas, iluminadas en torno a la época navideña, belleza que se resalta mucho más el día 7 de diciembre, más conocido como “día de las velitas” celebración que surgió como una fiesta religiosa, y que se ha convertido en una arraigada tradición cultural, hecho que se evidencia en las calles de Santa Teresita al hacerle gala a una de las fechas más esperadas del año, llenando sus casas de luces y color.
El 7 de diciembre es el día insignia para los habitantes de la calle 85 c con la 35 , los cuales convierten las fachadas y antejardines de sus hogares en verdaderas obras de arte, llenas de hermosos faroles que evocan lo más profundo del espíritu navideño. 
Todas y cada una de las casas de la cuadra, se hacen participes de esta tradición, celebrada desde el año 1981, ya que como afirma Mariela Alvarez, una de las residentes de la calle 85 c, desde que llegó al barrio la recibieron con los brazos abiertos, y la invitaron a que su familia hiciera parte de la ya mencionada práctica de decorar sus hogares y calles con faroles y luces navideñas.
 “Esta costumbre surgió hace más de 30 años, al empezar con un costurero” comentó Mariela Álvarez, quien cuenta cómo un grupo de fundadoras del barrio, que en un principio eran un costurero, lograron consolidar la tradición de unir al barrio en torno a las fechas de fin de año, como lo es el 7 de diciembre y la organización de las novenas de navidad.

La ya mencionada celebración no solo ha hecho de la cuadra un lugar reconocido por su maravillosa parafernalia navideña, sino que también ha permitido que las familias del resto del barrio deseen seguir con la tradición, contribuyendo a generar valores de unión, respeto y paz entre los vecinos, los que a su vez se han vuelto más sociables, adquiriendo mayor sentido de pertenencia para el barrio al que pertenecen.






Por: @Inlondo

Obras y obras, ¿caos o detrimento patrimonial?

En los últimos meses, hemos sido testigos de la cantidad de obras, que se están acometiendo en la ciudad, las que han ocasionado un caos vehicular, e incomodidad para los vehiculos y peatones.
Hemos observado atónitos cómo en un mismo lugar, han pavimentado y vuelto a romper, a veces en más de tres ocasiones en un mismo lugar.



¿Improvisación?, ¿Mala ejecución? ¿Está incurriendo la ciudad en sobre costos?.
¿Realmente es necesaria tanta obra que se está realizando en la comuna?, y sí era necesaria, ¿Por qué la administración municipal, la está realizando en esta época?
Estabamos en plena época electoral, donde cada acción de cualquier tipo de un actor gubernamental u de opinión, genera suspicacias y falsas expectativas.
Sin embargo lo que más preocupa, es el tamaño e impacto de las obras que se están realizando en nuestra comuna, las que para algunos aparentan innecesarias, repetitivas e incomodas, para la comunidad.
Pues el sentido común indica que una obra realizada en un lugar, al cubrirse con pavimento, ya debería de ser concluida y solucionado el problema en cuestión.
Por lo tanto, deberiamos como ciudadanos de estar atentos e informarnos sobre las obras que se realizan en nuestro sector, pues es importante que se realicen las obras necesarias, para garantizar el bienestar de los ciudadanos, todos estamos de acuerdo, que no nos importa mucho la demora, si el trabajo queda bien hecho.
Pero nos preocupa bastante que un mismo lugar sea intervenido una y otra vez.
Esperemos que estas obras actuales, se demoren lo que necesiten para darle solución a la problemática y para que no se realicen más intervenciones en el mismo lugar.
Pues la desconfianza y la mala imagen que tiene la administración municipal en la comunidad, se ve acrecentada, cuando la gente observa obras y obras sin fin, a lo que la gente, siempre piensa "está robando lo último para irse", lo que en la mayoría de los casos no es así.

Bienvenidas las obras para mejorar nuestra comuna, bienvenida la inversión y la creación de empleo, pero con obras bien hechas, que no se tengan que repetir cada tanto.


Por: @Pabluz108


miércoles, 2 de diciembre de 2015

Street Workout y calistenia: Nuevas formas de entrenar en el Parque Jhon F. Kennedy



M-7rainer es un equipo deportivo que le apuesta a la práctica y enseñanza del Street Workout y la calistenia. Los miércoles y viernes desde las seis de la tarde hasta las nueve de la noche aproximadamente, cinco entrenadores se congregan con 25 adultos jóvenes en las instalaciones lúdicas del Parque Jhon F. Kennedy. La participación es gratuita.
Hace diez meses, Mateo Saldarriaga y Carlos Valderrama, profesionales en Entrenamiento Deportivo, restauraron los columpios y pasamanos del lugar para realizar sus prácticas. En un principio, grababan videos con rutinas de ejercicio y repartían volantes en los sectores aledaños del parque. “Nosotros tenemos un plan de entrenamiento, le hacemos una preparación básica en fuerza y resistencia al deportista”, afirma Carlos.
El área deportiva de M-7raines, la calistenia, se puede entender como una metodología de ejercicio que se centra en el trabajo de varios grupos musculares, la agilidad y la flexibilidad son los objetivos de esta disciplina, pues también busca mejorar la postura corporal y definir la musculatura. Esto se puede lograr con prácticas como sentadillas y lagartijas. 
Cada mes este colectivo hace una competencia para demostrar las capacidades que han adquirido sus asistentes. Por ello, planean pruebas en las que pretenden recaudar fondos para la mejora infraestructural del parque. Según Carlos,  este sitio fue elegido para acercar a las personas al deporte, puesto que “se mantenía muy solo y lo usaban para tirar vicio”.

M-7rainer también está en Los Colores, Estadio y Belén. Los domingos realizan prácticas en el Cerro El Volador. 
https://www.youtube.com/c/mateosaldarriaga

Por: Melissa Orozco Duque




lunes, 9 de noviembre de 2015

Un adorable asesino llama a la puerta


Por: Ingrid Londoño Holguín
Mónica nunca se imaginó que las pisadas que sintió en el techo de su casa, cambiarían su vida para siempre. Lo que en principio fue temor, se convirtió en una culpa tan grande, que aún hoy la atormenta.
En Aranjuez, barrio de la comuna 4 de Medellín, los combos se dedicaron a atemorizar a todos sus habitantes hasta el año 1995, dejando como memoria una sangrientos  época de masacres, tiempos violentos en que los pandilleros violaron mujeres vírgenes, desaparecieron familias y mataron con fusil, cuchillo y piedras, mientras arrebataban la armonía pintoresca del barrio que una vez fue el hogar del maestro Pedro Nel Gómez.
El alma humana tiene alcances impredecibles, fue eso lo que descubrió  María Mónica Holguín, quien por fortuna, enfrentó la guerra del narcotráfico en Medellín, sin ninguna pérdida o secuela comprometedora. Y es que la cifra de muertos en Medellín desde 1990 ya superaba las 25.000 víctimas, la cantidad de personas que caben en 5 cruceros Oasis of the Seas, catalogados como los más grandes del mundo, llenos de hombres, niños, mujeres y ancianos. En Medellín, la parca no discriminaba por género o edad, se los llevaba a todos por igual.  Las calles vueltas cementerio y los retenes con niños pidiendo dinero para enterrar a los muertos, se habían vuelto parte del paisaje. Sin embargo, esta mujer, vivió una historia de la que no muchos hubieran logrado sobrevivir.
Para Mónica y su familia, su infortunio fue vivir en una casa que permitiera una visión estratégica de toda la cuadra, pues fue ese el punto que escogieron los muchachos del combo para tener sus encuentros diarios, mientras fumaban marihuana, escuchaban una música a retumbar y entablaban conversaciones grotescas y vulgares durante toda la noche.  Para entrar o salir de su casa, ella debía pedir permiso.
Los indefensos habitantes de Aranjuez vivieron una dura época, a merced de sus verdugos, un grupo de atracadores que cada día crecía mucho más. Lo que estaba en juego era el poder, era el honor y la plata. Pero para Mónica, estos hombres en particular no buscaban la plata, para ella los motivaban unos ideales más perversos que los del típico sicario que trabajaba para  Pablo Escobar.
Los delincuentes de Aranjuez eran diferentes. Mónica jugó a las escondidas con unos, conoció sus familias y los acogió en su casa, esto cuando solo era una niña. Ella, junto con sus ocho hermanos, fue la amiguita de infancia de algunos de los miembros de este grupo que atemorizaba a Aranjuez. Eran muchachos que no les faltaba nada, andaban con tenis de marca, su familia tenía mucho dinero, negocios en la “92” una famosa calle del barrio e incluso muchos eran bachilleres del Gilberto Alzate, una secundaría de donde han salido grandes personalidades como el ex ministro Fabio Valencia Cosio. Para Mónica es inevitable perturbarse. De su expresión surge un interrogante ¿Por qué unos jóvenes que lo tienen todo, matan, atracan y le quitan la tranquilidad a una vecindad entera, de la manera en que ellos lo hacían? se da cuenta que es una pregunta que aún la altera.
“Higuita” era el alias del máximo líder del combo. Trataba de no estar con ellos, por razones de discreción, pero se hacía todo lo que él dijera, cuando él lo mandara y de la manera que él quisiera. Para Mónica, este hombre es la prueba fehaciente, de que no existe eso de “tiene cara de malo” o en su defecto “tiene cara de bueno”. Definitivamente, nunca hay que juzgar por las apariencias. “Higuita tenía manos de pianista, en su dedo tenía la argolla de bachiller y sus ojos eran color miel” expresa Mónica, quien recuerda lo bien parecido que era el temido hombre. No solo para ella, sino para muchas, “Higuita” inspiraba porte y elegancia, siempre estaba bien arreglado y lo que más detallaba Mónica era que sus manos eran impecables, sin ninguna arruga, mancha o cicatriz que delatara sospechas de mal uso.
El combo extorsionaba a todos los tenderos, dueños de cacharrerías, ferreterías, supermercados, almacenes y restaurantes del barrio. La lista de muertos por haberse negado a las extorsiones iba en crecimiento. Nadie hacía nada. La policía era un ente totalmente desmoralizado e impotente a causa el narcotráfico.
Cerca de la casa de Mónica vivía una pareja y sus dos hijos. Hacían parte del boom de emprendedores del barrio Aranjuez y su negocio consistía en traer mercancía de los Estados Unidos. Cuando su pujanza estaba en el punto más alto, las extorsiones empezaron a ahorcarlos, todo por lo que habían luchado durante años se estaba desmoronando y las extorsiones se volvieron cada vez más demandantes. En una negativa de la pareja de aumentar el monto de la vacuna, como se le dice al chantaje económico en Medellín, la respuesta fue contundente. Fueron brutalmente asesinados. Los hijos tuvieron que abandonar la casa en el acto, y el lugar se volvió la plaza de remates del combo, pues se encargaron de sacarle jugo a todas y cada una de las pertenencias que dejó la desafortunada familia.
Mónica recuerda a su vecina Mercedes, quien tenía dos hermosas hijas. Era una mujer histriónica e imprudente, a quien todo mundo veía como la “bruja de la vecindad”. Todos los días la mujer, en su tónica de locura, salía a la calle a contar lo que hacía el combo. La hermana de la mujer, en vista de que hacía caso omiso a las amenazas, se llevó sus hijas del barrio. Las advertencias no eran un juego, pues no demoraron en matarla. La forma en que encontraron a Mercedes fue completamente escandalosa. La dejaron tirada frente a su puerta, con la cabeza completamente desfigurada. El modus operandi de estos bandidos era aniquilar a su víctima y rematar destrozándole el cráneo con una piedra del tamaño de una sandía.
 Nadie hacía nada, era la época del temor y el que se hiciera el héroe no tardaba en dar a parar al cementerio. Persona muerta, persona que le vaciaban la casa, remataban todo y,  hasta los sanitarios los vendían; en una sola noche convertían casas hermosas en ruinas y escombros; no quedaba nada de dignidad para la familia de los muertos, pues se encargaban de acabar en una noche con todo lo conseguido en una vida. Para la gente del barrio, resultaba traumático ver cuál sería su destino si se rehusaban a colaborar con este grupo de delincuentes.
En la madrugada de un sábado de 1993, Mónica se encontraba en su habitación escuchando un programa radial de poesía. Había vuelto a residir en Aranjuez, el lugar que la vio crecer, pero a diferencia de antes, ahora solo se encontraba viviendo con su hermano Gabriel y sus hermanas Carmen y Dolly. Sus padres ya habían fallecido y sus otros hermanos conformaron familia y con excepción de su hermana Beatriz, quien construyó su hogar justo detrás de la casa de infancia, todos se fueron  del barrio.
Esa noche solo estaban ella y su hermana Dolly en casa. Eran las 4 de la mañana y aun no podía dormir, pues su reloj biológico no se había acostumbrado a los cambios de turno que había hecho recientemente ya que llevaba trabajando de noche durante varios años. En ese momento los techos de su casa se volvieron el escenario de una persecución.
Se empezaron a escuchar disparos, la gente corría por los tejados y las pisadas se sentían  cada vez más potentes. Mónica se llevó a Dolly para su cuarto, quien era como una niña, pues tiene un retraso mental leve, ambas se hicieron compañía y comenzaron a rezar.
La situación se alargó un poco, pero al terminar el tropel que había en el techo de su casa, el suplicio de Mónica continuó en el patio trasero, pues un hombre pidió su auxilio gritando desde las rejas que habían al fondo de su casa “Gabriel, Elkin, ábranme, ábranme”, estaba invocando a sus hermanos. Era la voz de un conocido, se trataba de Carlos, un vecino de toda la vida.
Mónica lo conoció desde que su familia llegó al barrio, tenía 5 años. “Jugábamos juntos de niños y cuando éramos adolecentes él me hacía ojitos”. Carlos, hijo de doña Ofelia, era un tipo bien parecido, el hijo menor de una numerosa familia. De la prole de doña Ofelia, ya habían muerto dos hijos. Martín, a quien Mónica recuerda como un hombre malo y despiadado, y Wilson, quien por el contrario no tenía ningún indicio de maldad, pues tal como ella afirma, su único pecado era ser adicto a la marihuana.
Wilson se dedicaba a criar palomas. Mónica padeció  de un terrible tumor en la cabeza y para calmar su desdicha, Wilson le preparaba un caldo de paloma. Para ella, este era gesto de un hombre bondadoso, que contrastaba con la maldad de su hermano Martín. Doña Ofelia, la madre, fue desaforadamente alcahueta con sus hijos y para Mónica esta es una de las causas de la muerte de ambos sujetos.
Cuando ella escuchó a Carlos suplicando que abriera, lo identificó de inmediato, el que estaba en la puerta era su vecino de toda la vida. El que estaba en la puerta debía tener un vínculo con los disparos y persecuciones en el techo de su casa y la de sus vecinos. Ella, que estaba al otro lado de la puerta, era su única alternativa para refugiarse, la única que lo podría salvar de las celdas de la justicia. Lo único que a ella se le vino a la mente es que si no le ayudaba,  él y su combo la asesinarían a ella y a su familia. Fue su instinto de supervivencia lo que hizo que lo dejara entrar, y todo lo que sucedió a continuación lo hizo prácticamente por inercia. El  hombre no estaba solo, lo acompañaba “Higuita”.
Ambos entraron. Ella muy astutamente, como si estuviera preparada, no prendió la luz, y cerró inmediatamente la reja con candado, para no levantar sospechas. Carlos, como dándole explicaciones que justificaran su estadía en la casa, le dijo que alguien había matado a un muchacho y que los estaban culpando a ellos injustamente.
Carlos ya había entrado muchas veces a la casa y la conocía, así que se fue para la pieza donde dormía Elkin, su hermano, cuando él vivía ahí. “Higuita”, por su parte, se dirigió a la pieza de Mónica, donde momentos antes ella había mandado a su hermanita. Higuita fue a su habitación, Se quitó todas sus prendas, con excepción de los calzoncillos  y las metió en un cesto en donde  Mónica tenía su ropa sucia. El hombre se acostó al lado de Dolly y se quedó inmóvil. Acto seguido Mónica se acurrucó al lado de su hermana “Ella no entendía que estaba sucediendo, ambas estábamos muy asustadas, así que la abracé y le dije que oráramos juntas”. Los tres se quedaron en la cama, impasibles, ellas rezando en voz baja, él callado, apoderado de toda la cobija.  
En cuestión de minutos llegaron gritando “somos la policía, abra la puerta y prenda las luces”. “Ustedes no pueden entrar sin una orden de cateo, además aquí no ha pasado nada”, les dijo Mónica, convulsa por el temor de estar escondiendo a dos posibles criminales en su casa. Los policías le dijeron que lo único que querían era revisar el solar. Ella abrió la puerta. Le explicaron el hecho del crimen, contándole que acababan de matar a un joven que iba en su bicicleta haciendo deporte y que le habían destrozado la cabeza con una enorme piedra. Justo el modus operandi de Higuita  y su gente. Mónica estaba fría, sintió un vacío en el corazón. Efectivamente, al revisar la terraza, sacaron a tres hombres que se encontraban escondidos entre las materas y plantas. Antes de irse, los policías le dieron la descripción física de los responsables del crimen en caso de tener pista de ellos;  indudablemente, entre su cama se encontraban los verdaderos asesinos.
Todo pasó muy rápido pero para Mónica fueron las horas más eternas de su vida. Eran eso de las 5 y 30 de la mañana y Carlos le dijo a Mónica que le prestara el teléfono para pedirle a la mamá, doña Ofelia, que les llevara ropa deportiva. Pidieron tenis, cachucha, sudaderas y un balón de baloncesto. Doña Ofelia no demoró más de 5 minutos en aparecer con la diligencia. Ellos, cual visita, le pidieron tinto a Mónica, quien todavía se encontraba temblorosa.  Empezaron a agradecerle a ella, deseándole que la virgen y Dios la acompañaran,  y diciendo, de la manera más penosa y descarada  “nos salvamos de estos hijueputas”. Lo único que Mónica les pidió a cambio de ese acto de solidaridad fue que nadie supiera que ellos habían estado ahí. Le cumplieron.
Cuando se fueron, fue inmediatamente a casa de su hermana, justo atrás de la de ella. Lloró. Se sentía sucia. Lavó la cobija y los tendidos pero se le había olvidado sacar la ropa de la canasta en la que “Higuita” había tirado su atuendo. Cuando la sacó presenció la horrorosa prueba de que aquel hombre había sido el asesino. Su ropa estaba completamente salpicada con sangre. En su cama se acostó un demonio y según expresa, con dolor en el alma,  la única razón por la que no quemó el colchón fue porque no tenía dinero para uno nuevo.
A partir de ese día los encuentros con “Higuita” se hicieron más frecuentes y él siempre la saludaba con alegría, por lo que todo el mundo le preguntaba a Mónica si eran amigos, ella, con el desagradable recuerdo de esa madrugada, lo negaba inmediatamente evitando rememorar ese desafortunado suceso. No pasó mucho tiempo para que lo encarcelaran, sin embargo y para su desgracia, no duró mucho en la cárcel, pues al salir de allí, lo mataron de una forma tan horrorosa que sus sesos quedaron colgando en los cables de energía que atraviesan las calles. Carlos por su parte manejaba un bajo perfil, sin embargo meses después lo asesinaron. Estos hombres tenían muchos enemigos y para bien o para mal, la ley divina del “ojo por ojo, diente por diente” nunca se equivoca.
 Aranjuez quedó con una cicatriz difícil de borrar, antes se lo conocía como un barrio ameno, con hermosas casas y negocios agradables, pero con todo lo sucedido, la gente no quiso quedarse, tenían miedo de la calle, miedo de los combos. Sin embargo, cuando sus líderes murieron, poco a poco se fueron acabando las extorsiones y homicidios, el barrio se recuperó y hoy en día vuelve a ser un lugar fiestero, con gente pujante y  niños jugando en sus calles, hoy en día Aranjuez vuelve a ser el hermoso barrio de antes.

Mónica hace catarsis, respira, para ella este suceso pertenece al pasado y allí es donde debe quedarse, en el pasado. “no sé si Dios me ha perdonado y apenas vengo a darme cuenta del daño que eso me hizo” dice, con lágrimas en el rostro, pues recuerda con dolor el haber escondido a unos brutales asesinos, para proteger a su familia. El sacramento de la confesión le dio un poco de libertad a Mónica, quien cargó con un sentimiento de culpabilidad insoportable, sin embargo, solo ahora, mientras cuenta parte por parte los detalles de esa lamentable madrugada, logra redimirse, se da cuenta que ya es hora de perdonarse y de agradecerse a si misma, por haber salvado su vida y la de su familia.










@inlondo