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miércoles, 19 de agosto de 2015

FESTIVAL URBANO POR LA PAZ ¡LA MÚSICA INTEGRA A LA 12!


Las expresiones del arte urbano se unen este sábado 22 de agosto el barrio La Soledad, para mostrar a residentes y foráneos de la zona, el talento de exportación que alberga la comuna 12.


Desde las 4 de la tarde los artistas invitados estarán alzando sus voces y moviéndose al ritmo del sonido urbano para contagiar de buenas vibras a todos los presentes. El festival contará con la participación de artistas como Sanmar n.g, Meridiano 74  grupos de hip hop; Chronic crew  de danza y Corporación Elements de danza.



El festival urbano es un evento organizado por la Secretaría de Cultura. El proyecto surge como una iniciativa de la mesa cultural de la comuna 12, el cual se viene realizando desde el año 2013. La propuesta tuvo sus cimientos en Juan Esteban Espinoza, también conocido como DJ Free, quien como delegado de cultura del Presupuesto Participativo en la comuna, siempre le apuesta a la integración de los jóvenes de una manera sana y libre.





El barrio La Soledad, recibe alegre este festival en su tercera versión, en el cual los géneros como la electrónica, el hip hop, el reggaetón y el dance hall serán los encargados de ambientar este evento en el que se espera la participación de todos los jóvenes de Medellín. Por el festival han pasado  personajes del calibre del Flaco ELC, Djs de la emisora Z urbana, bailarines de  Urban Flow, entre otros artistas que con sus excelentes actuaciones le han hecho honor al estilo urbano. El talento de la casa se une y le hace una invitación abierta a toda la ciudadanía, pues la música integra y en el festival urbano todos lo podrán comprobar. 


Por: Ingrid Londoño Holguín
Twitter: @inlondo



martes, 4 de agosto de 2015

En la 12 estará #MásDeVos



La Universidad EAFIT en convenio con la Secretaría de la Juventud de Medellín, por medio de su proyecto #MásDeVos,  pretende fomentar estilos de vida saludable y prevenir comportamientos adictivos en la población juvenil de la ciudad. “Jóvenes pensando en jóvenes” es la premisa guía con la cual se desarrollará la iniciativa, que además trata de fortalecer puntos clave como la toma de decisiones y el mutuo cuidado. Para ello, se dan talleres y cursos a estudiantes, docentes y directivos  de colegios y universidades  en los que se reflexionan sobre estos pilares.


El proyecto está orientado a jóvenes, entre los 14 y 28 años de edad, que estudien o vivan en las comunas 12 (La América) y 14 (El Poblado). Así mismo, también son incluidos los actores claves de las comunas que se relacionen directamente con los  jóvenes en distintos grupos juveniles.  Como estrategia, #MásDeVos ofrecerá unos estímulos en calidad de premios a las personas que se animen a proponer iniciativas que apunten a la formación del criterio y a la generación de una conciencia colectiva.


 En el marco de la Semana de la Juventud, #MásDeVos organizará un conversatorio el lunes 10 de agosto de 4:00 p.m. a 6:30 p.m. en la Biblioteca Público Barrial La Floresta.  Allí, expertos y jóvenes de la comuna 12 analizarán el papel del joven en Medellín. Además se tendrá un Foto Alegría el miércoles 12 de agosto de 12 m. a 6:00 p. m. en las zonas externas del Parque Biblioteca Pbo. José Luiz Arroyave.
Mayores informes: http://masdevos.medellinjoven.com/

https://www.facebook.com/MasDeVosJoven/info


Por: Melissa Orozco Duque
Twitter: @MelissaOrozcoD

miércoles, 29 de julio de 2015

Las horas en Calasanz

Lunes

4:30 a.m. Los buses de Circular Coonatra memorizan al policía recostado que se encuentra al frente del Colegio Calasanz. Acto seguido, un carro salta en pleno descubrimiento.

7:30 a.m. Los jóvenes  e infantes entran al colegio para hacerle honor a la pedagogía de San José de Calasanz, sacerdote y fundador de la primera escuela católica de Europa.

8:00 a.m.  Una señora ama de casa barre en las afueras de su residencia las hojas que los árboles tienen para sí. Ellas instan en saludarla pero la mujer las echa azotando la escoba contra el piso.

-Paciencia, mucha paciencia—le dice un adulto mayor señalando la casa aledaña de la mujer. Pues, ellos son los nuevos vecinos y el día anterior han convocado a varios pelados al son de “Baila morena, baila morena” de los Looney Tunes. Evento que no se presentaba en el barrio con antecedencia.

8:05 a.m. La señora asiente y ríe.

10:30 a.m.  El manguero se ubica en la entrada de la institución y decide subirle mil pesos a su tarifa.




11:30 a.m. Los habitantes del barrio son testigos del bullicio de los niños que se balancean en los columpios y pasamanos de la sede infantil de Calasanz, y de vez, en cuando, saludan a cualquier persona que pueden observar a través de la reja blanca que se ha convertido en una placa verde de metal.

12:00 m. Un sendero acompañado de zonas verdes espera ser atendido por sus transeúntes, para ello, llama a la luz.

















7:30 p.m. (Hora pico en almacenes). Los ciudadanos se reúnen en La Vaquita, ubicado en la carrera 80, para economizar sus cuentas y buscar cualquier alimento ausente en sus cenas. El calor, el sudor y la acidez se presencian en el lugar, necesidad por la cual las directivas del almacén optan por emplear ventiladores con spray de agua para mayor comodidad.

7:45 p.m.  Apresúrense todos, La Vaquita va a cerrar, y así mismo, la promoción de carnes frías.

9:00 p.m. Algún alma en pena es atracada.
-Si no me das el celular, te estallo esto en la cara—le dice el delincuente regordete a su víctima.
-No me haga nada—le responde Jaime Carrillo, un joven de 20 años que dirigiéndose a su casa es llamado por su novia.
-Súbase la camisa.
-¿También?--pregunta mientras deja ver sus pectorales.
--No—el adulto le mira fijamente la cadera y se dirige a otro lugar.

11:00 p.m. En la canalización cercana al Parque del Amor, los grafiteros no han superado el Mundial de Fútbol de 2014, pues un dibujo jura que sí era gol de Yepes.

Martes
12:00 m. Un horario casi, casi igual.

Por: Melissa Orozco Duque
Twitter: @MelissaOrozcoD



martes, 28 de julio de 2015

UN SUEÑO LLAMADO “SANTA TERESITA”


Desde temprana edad,  María Mónica  supo sin dudarlo ni un poco, que el universo le brindaría todo lo que había deseado, un esposo amoroso, unos hijos maravillosos y una casa en un barrio de ensueño.  Este anhelo, le fue dado por la vida, gracias a los esfuerzos conjuntos de ella y su marido a la edad de 29 años, al llegar a la Unidad Residencial Plaza Campestre, junto con su hija de apenas 9 meses de edad.

El sueño se hacía realidad, sin embargo, este logro familiar que cumplió María Mónica de la mano de su esposo, se convirtió en una meta sin identidad, pues ella, su familia, y el resto de vecinos llegaron a un lugar NN,  a un lugar sin nombre.

“Cuando era pequeña venía a jugar con mi prima, cruzábamos la quebrada Ana Díaz para coger moritas  y nos fascinaba caminar por todo el campo” Cuenta Mónica, recordando nostálgica cómo recorría las praderas de lo que es ahora el barrio que habita, en el cual de bosques y matorrales solo queda el recuerdo de unas pocas personas, pues lo que antes era una laguna rodeada de naturaleza, gaviotas y arboles ahora es remplazado por las Unidades Residenciales Laureles Campestre, Plaza Campestre y Rio Campestre, conjuntos que suman alrededor de 7000 habitantes, una cantidad significativa para el barrio Santa Teresita.

Mónica, tal como muchos otros residentes de estas unidades, vivé el sueño de su niñez, pues cuenta alegre que tiene la fortuna de vivir en un barrio tranquilo, lleno de casas hermosas, de gente agradable y de un ambiente inigualable. Aún así, este sueño, que debió reconocerse como “la maravilla de vivir en Santa Teresita, barrio de la Comuna 12” permaneció desconocido durante casi 18 años, pues desde que llegó al barrio, la constructora de la unidad le dijo a los residentes que se encontraban viviendo en el barrio La Almería, en Simón Bolívar.

El desconocimiento sobre el barrio se ve reflejado en las palabras de Mónica “No nos habíamos dado por enterado que vivíamos en Santa Teresita, menos en la comuna 12. Solo escuchamos la palabra comuna cuando empezó la violencia en la Comuna 13, pues fue ahí cuando nos enteramos que nosotros somos de la 12” Este desconocimiento a nivel de comunidad ha sido la causante de muchas solicitudes rechazadas, tal como lo cuenta María Mónica y como se evidencia en la historia administrativa en la Unidad Plaza Campestre.

Al mudarse al conjunto recién construido, existía una finca, la cual catalogaban como patrimonio nacional, por lo que existía el compromiso de no derrumbarla. La finca, junto con toda la naturaleza a su alrededor, desapareció y es ahora la Unidad Rio Campestre. Lo mismo sucedió con la gran laguna que yacía en Laureles Campestre, pues se estableció un compromiso con la comunidad de Santa Teresita de que dicho lugar se convertiría en un pulmón de la ciudad. A pesar de las solicitudes a la alcaldía, el proyecto residencial siguió en marcha y es lo que ahora se conoce como la famosa ciudadela residencial Laureles Campestre.

Actualmente, Tanto Mónica como los residentes de las unidades representativas del barrio, son cada vez más conscientes de asumir un verdadero compromiso en cuanto a la adquisición de una identidad barrial, pues es ese el lugar en el que día a día se siente felices y agradecidos por tener la posibilidad de vivir allí. Un lugar central, bello y con un ambiente tranquilo, que a pesar de la poca atención brindada por la administración municipal, ha progresado  y se ha embellecido cada vez más, debido al esmero de sus habitantes.




El sueño que durante años no tuvo identidad, es ahora un sueño con nombre propio, es un sueño ubicado en la comuna 12 de Medellín, el sueño de Mónica y su familia es uno llamado “Santa Teresita”.

Por: Ingrid londoño
Twitter: @inlondo

lunes, 27 de julio de 2015

Una manzana, cero ojos

-Checho, bien pueda pase. Esto es Calasanz—dijo la pared de ladrillos al grafiti que se acababa de posar en ella por cualquier joven en apuros. El muro estaba entre la carrera 82 A  y la carrera 82 de Medellín. Hacía parte del complejo residencial Calasanz.


-Esto no es Calasanz, es Alcazares—comentó la cuadra siguiente que compartía la carrera.

-¿Quién te dijo eso?—preguntó la ochentera.
-La factura de servicios—respondió.
-De malas usted. Pues mis escrituras dicen otra cosa y mis inquilinos también—afirmó.
-Ellos van y vienen.


Checho se encontraba en el punto que unía la calle 48 con la 48 DD, dejó los dos edificios que se imponían ante él para pasar a las casas de dos plantas. Seguía las pisadas de la familia Cucaracha, la cual salía de un alcantarillado. El metal de los balcones no dejaba que Checho se montara a las casas desde arriba. Aunque sí pudo ver a una gallina negra y aplastada que se erguía en una torre de madera perteneciente a una de las residencias de la cuadra. Quien quisiera saber el rumbo exacto del tiempo, no podría hacerlo, puesto que la gallina danzaba con el viento todo el día. Oriente y Occidente eran sus pasos más comunes. 


“A guardar, a guardar, los juguetes a guardar”, Checho ya estaba en la guardería ‘Pequeños angelitos’ dirigida por un adulto amante de las Harley’s y también por sus hijas. Después de topó con una casa encubada por barrotes grises y tres columnas llenas de plaquetas. Anteriormente, tres gatos la vigilaban por la noche, uno fue atropellado, y dos se mudaron.


-¡Checho, no, en esa pared no!—el grafiti había cruzado la calle y se chocó con un muro blanco que lindaba con la sesión infantil del colegio Calasanz. Su llegada no dio tregua, dos minutos después, un adulto mayor lo bañó en pintura blanca.
-¿Ves? Lo aburriste—dijo la pared que le había dado la bienvenida.
-¿Qué? Yo no tengo la culpa.
-Yo me quería despedir de él.

Por: Melissa Orozco Duque
Twitter: @MelissaOrozcoD




martes, 26 de mayo de 2015

El Cirko Libertario se apropia del Parque del Amor


Ukeleles sonando, acróbatas en el aire, malabares saltando y personas dialogando se encuentran todos los lunes a partir de las siete de la noche en el Parque del Amor. Quien quiera reemplazar la bicicleta por el monociclo, o el trompo por  unas pelotas, lo puede aprender allí. También se encuentran espectáculos de samba, suspensión corporal o mimos clown. 
El Colectivo Cirko Libertario de Medellín es el encargado de realizar este evento, este recibe a  aquellos cirqueros o artistas que quieran exponer su trabajo sin ayudas financieras, allí también se da cabida a mochileros de otros países, en especial, de América Latina. Tal es el caso de Alex Coringa, un adulto brasileño aficionado a la fotografía y a los malabares que decidió  crear este espacio sin ningún fin lucrativo.  “Todos los días podemos ver una perspectiva diferente de los espacios urbanos para que estos sean ocupados sin financiación institucional. Nosotros no creemos en los estados, ni en las fronteras, para nosotros los espacios urbanos son los espacios más anárquicos, allí podemos comunicarnos con las personas sin discriminarlas.  Nuestra intención no es generar dinero, sino arte”, manifiesta.
Cirko Libertario pretende asociarse a una red de colectivos o artistas urbanos para  que sus propuestas semanales se enriquezcan de otras visiones, y así mismo, logren ocupar otros sitios similares a el Parque del Amor.  Este sitio fue elegido por su centralidad  y movilidad, pues se encuentra ubicado entre dos estaciones del metro, Floresta y Santa Lucía. Además, el parque cuenta con varios puestos de comida y zonas verdes.
Los últimos lunes de cada mes se realiza un variete de circo en el cual se reúnen todo tipo de cirqueros y mochileros a conversar y realizar actos. El mes pasado, el circo Akrata fue partícipe de este, en esta sesión se realizaron malabares de fuego y de cuchillos.
Las personas interesadas en asistir  a las actividades, pueden visitar el fanpage de Facebook Encuentro de malabares e cirko libertario.


Por: Melissa Orozco Duque