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martes, 3 de mayo de 2016

Alejandro Posada, Un edil comprometido con la Comuna 12

  Alejandro Posada, nuevo edil de la Comuna 12 La América, nos habla sobre su trayectoria en el trabajo con la comunidad, sus expectativas para su periodo en la JAL y los grandes retos que se avecinan para la comuna. 

 1. ¿Cómo ha transcurrido  su trabajo con la comunidad?
Llevo aproximadamente cinco años trabajando con la comunidad, desde que llegué a la mesa ambiental de la comuna 12, además fui candidato para la junta administradora local hace cuatro años. Este año se continuó perseverando para hacer parte de la JAL y esta vez se logró el objetivo.

  2.   ¿Qué lo motivó a postularse como Edil de la Comuna 12?
Pienso que en política es donde se toman las principales decisiones de la ciudad y se debe empezar desde las bases. Hay una serie de apellidos que nos han gobernado desde hace décadas, los alcaldes, presidentes y demás, provienen de una sucesión de las mismas familias. Nosotros por el contrario surgimos de realidades humildes, llevamos veinticinco años en la comuna. No es necesario ser edil, concejal o alcalde para trabajar con una comunidad, pero desde ahí puede ser más visible esa labor para trabajar en temas presupuestales y ayudarle más directamente a las personas.
El interés por ser edil nace de ahí, de ayudar. Si usted se fija en el diccionario ve que  política tiene como significado “el arte de servir” y eso es lo que queremos, trabajar por la gente.

3.   ¿Cuáles son sus principales proyectos para esta administración?
Mi profesión es tecnólogo ambiental, por lo que me enfoqué básicamente en lo que concierne al medio ambiente para las propuestas. Uno de los temas álgidos en la comuna es el de las mascotas. Desde la mesa ambiental cuando fui su coordinador, hemos venido trabajando sobre la tenencia responsable de mascotas. También tenemos propuestas que debemos cumplir en cuanto al alumbrado público  y sostenible, mejoramiento de aceras en la comuna, manejo de residuos sólidos y algo sumamente importante que es el manejo de micro cuencas y sus intervenciones integrales, para esto quisiéramos proponer una alianza público privada con el Metro para el manejo de las canalizaciones que son foco de olores. Desde nuestra administración queremos ir más allá e intervenir integralmente las microcuencas, pues en esta comuna tenemos varias.

4.   ¿Cuáles han sido las mayores satisfacciones que le ha dejado el trabajo con la comunidad hasta ahora?
He tenido grandes satisfacciones durante mi trabajo comunitario. Yo llegué a una mesa ambiental que se encontraba muy invisibilizada, muy poca gente la conocía. Logramos entonces hacer llegar unos eventos nunca antes hechos en la comuna, como un Tour Pura Vida en el parque de la Floresta,  brindado por el  Area Metropolitana, cursos de tenencia responsable de mascotas, show de AGILITY (destreza animal). De ahí surge una de nuestras propuestas en campaña que es lograr hacer dos parques de agility que se adecuen en la comuna, uno en el Parque del Triangulo en Niza y otro en el Parque del amor o Parque John f keneddy. Desde el inder ya contamos con profesores que enseñan a los dueños de mascotas como entrenarlas y hacer diferentes trucos. Eso hace parte de lo que hasta ahora hemos logrado.

5.   ¿Qué considera de la vinculación de JAL con otro tipo de espacios de participación como las Juntas de Acción Comunal?
No he estado muy vinculado a JAC pues me gusta más tener independencia de esos espacios. Trato de  aportar desde las ideas y las experiencias pero no me interesa involucrarme en ellas. Mucha gente me pregunta como logré sacar adelante las votaciones sin estar aliado a ninguna JAC, pero eso es lo que ha gustado del discurso. Si te pones a analizar  los presidente son los mismos de hace años, hay muy poca renovación de mandos en esos espacios.

6.   ¿En qué consiste una Junta de Administración Local? ¿Qué papel tiene en la comuna?
 Las Juntas Administradoras Locales se eligen por voto popular. Nuestra función es hacer el control político en las comunas, como una especie de “miniconcejito”. Se está vigilante a todos los recursos y proyectos que se vienen a ejecutar en la comuna, a que las obras se cumplan a cabalidad, además desde la JAL buscamos aportar a la comunidad en ideas que se puedan llevar a cabo. A su vez, estamos vinculados a la vigilancia y control del presupuesto participativo.

7.   ¿Qué problemáticas requieren de intervención la comuna?
La comuna tiene problemáticas muy álgidas. La situación de informalidad en el trasporte público en la carrera 82 con calle 44 es solo un ejemplo de ello. Tenemos identificadas plazas de vicio en varias partes de la comuna, es muy delicado pues el microtráfico nos está abordando bastante. A su vez el tema de salud es muy delicado pues a falta de un hospital en el sector, cuando alguien se enferma en la comuna 12 lo más cercano es el centro de salud de San Javier en caso de tener sisbén, o en su defecto, su EPS.

8.   ¿Cuáles son los mayores retos que enfrenta la Junta Administradora Local electa?

Desde Juntas Administradoras anteriores se ha venido abogando por una clínica de tercer nivel en la comuna 12 La América, ese es nuestro reto principal.
Además tenemos el gran reto que se viene que es la ciudadela universitaria y que los jóvenes de la comuna 12 se beneficien de esta oportunidad que se está gestando, que aprovechen que actualmente están surgiendo liderazgos positivos y propositivos. 

9.   ¿Qué es lo que más le gusta de su Comuna?
La comuna 12 es muy tranquila y central. Tiene una ubicación privilegiada. Tiene unas excelentes rutas de transporte y dos estaciones del Metro.  Hay lugares públicos de mucho disfrute, como las canchas del Danubio y la floresta, los parques y el agradable lugar en el que estamos ahora, la biblioteca de la floresta.

10. ¿Cómo se sueña su comuna?
Me sueño con ver en todas las microcuencas de la comuna 12 un parque lineal. Además hay algo esencial y es la UVA de la comuna 12. Tenemos que entrar en un dialogo concertado con las personas que se oponen a este proceso,pues este es un proyecto fundamental en el desarrollo de la comuna. Aprovecho para invitar a las personas que se opusieron a que visiten una o dos UVA en la ciudad, para que miren la oferta educativa y ambiental que ofrecen esos espacios. Son para el disfrute de todas las personas de todos los estratos socioeconómicos, son operados por fundación EPM y tendrán vigilancia privada las 24 horas. Yo los acompaño que vamos a las UVAS, una infrastructura mágica con una oferta maravillosa que no debemos desaprovechar. Ese será mi caballo de batalla durante esta administración y sé que si lo saco adelante será un gran avance para la comunidad. En esta administración nosotros queremos dejar un legado, no solo hacer obras de comuna sino obras de ciudad.

Contacto para inquietudes o sugerencias : 
Whatsapp: 3004953673


sábado, 30 de abril de 2016




                                      UNA SENTADITA EN EL PARQUE DE LA FLORESTA




Diecisiete, dieciocho, diecinueve, veinte, ¡salí! Retira las manos del rostro y los ojos se abren como queriendo abarcar todo, se le escapan algunas risitas y comienza a correr.

La niña se pasea por todo el lugar así como perfectamente lo pudo haber hecho hace ya 78 años cuando en esta zona habían fincas de recreo (construidas en tapias), tan características por tener cada una su solar y su antejardín que atraían la vista de quienes por aquí se paseaban.

Este, el parque del barrio La Floresta, que toma su nombre por una de las grandes fincas que aquí existieron, es uno de los trece barrios que pertenecen a la Comuna doce- La América de Medellín, y así mismo, uno de los primeros en habitarse, siendo inaugurado por  30 familias que se establecieron en las primeras casas, abarcando alrededor de dos manzanas.

Recorro con mis ojos las calles que convergen aquí, por lo general no son muy congestionadas, el lugar es tranquilo, alcanzo a contar unos treinta árboles que abrazan el parque en círculo, mujeres salen con sus bolsas del supermercado, hombres hablan en corrillo y fuman, parejas se besan y se hablan al oído, madres cargan bebes enrollados en una cobija, los niños están regados por todo el sitio, algunos en los inflables, otros en los deslizaderos, una niña llama a su padre para que le sirva de compañero en el mataculín. 

Ya son las cuatro y treinta de la tarde, cierro los ojos por un momento y escucho como el viento hace hablar a las hojas de los árboles por medio de la fricción, el aire atraviesa las fibras de mi ropa y siento el frescor de recompensa después de un día tan caluroso;  pienso entonces que  no se  ha perdido la esencia del pasado, que de cierta forma aquí le hacen honor al nombre: La Floresta, a propósito de que  ya son casi 28 años en los que creativas silletas decoradas con figuras bordeadas de flores y papel, son cargadas por pequeñas espaldas, en lo que se conoce como el desfile de sillete ritos que inicia desde este parque, y en el que participan niños de diferentes instituciones educativas de La América y otros barrios.

Sus pasos firmes en el cemento se hacen posibles gracias a la urbanización del barrio que se dio en las  décadas del 50 y 60, cuando los dueños de las parcelas le vendieron sus tierras a varias entidades como el Municipio de Medellín, el Instituto de Crédito Territorial-ICT- y la Cooperativa de Habitaciones.

Comienzo a subir un poco más la mirada, ya no me centro en el pavimento sino en  lo que éste sostiene, las construcciones, los  edificios que me rodean y que desde el 80 hasta nuestros días han cambiado el paisaje urbano del barrio, a pesar de que  aún sobrevivan algunas casas grandes.

 Entre todas estas edificaciones se destaca la iglesia La Inmaculada construida en 1959, toda ella blanca, de puertas grandes hechas en madera y vitrales; allí  justo ahora conversan dos señoras del lado izquierdo de uno de los miradores que están en la entrada (después de subir unas amplias escaleras).

Las mujeres hablan mirando hacia un puesto de empanadas, que es tan común en esta ciudad, encontrarlo a tope después de salir de misa; pero la iglesia está cerrada, no se escuchan campanas ni cantos, solo las risas de los niños, el sonido que hacen las hojas del periódico que está leyendo un señor sentado cerca mío, el gorjeo de las palomas que vuelan en todas las direcciones, hacia la fuente del parque, el cielo o hacia sus palomares, pequeños arrabales emplumados.


También se oye a intermitencias el galope de caballos que actualmente son utilizados como atracción infantil; apenas y puedo imaginarme cómo era este lugar de carreteras polvorientas  donde los caballos eran un medio de transporte debido a las grandes dificultades de movilidad por los caminos de trochas y de calles destapadas; vuelvo a la realidad,  tucutú, tucutú, tucutú el animal no se dirige a ninguna casa, no lleva a ningún campesino.


Quiero conocer más allá de lo que puedo ver ahora con mis ojos, así que me  levanto de la silla y me despido de ella con un parpadeo para dirigirme a la Biblioteca Publico Barrial la Floresta, que fue erigida donde estaba antes la “Escuela Jorge Ortiz Rodríguez”. Creyera una, por su apariencia moderna, que está recién construida, pero en realidad está próxima a cumplir 30 años, tres décadas en las que ha promovido la educación a través del préstamo de libros, revistas… así como la realización de actividades en sus diferentes espacios, sala de adultos, sala infantil, sala de prensa, sala de exposiciones, sala de informática, sala múltiple, aula Taller.


El silencio impera, aunque una que otra vez los niños interrumpen con sus risas y gritos, es increíble como este barrio, que era tan característico de ser habitado por personas de la tercera edad, ahora lleve en sus aires, murmullos y sonrisitas infantiles.

Consulté un documento realizado en aquel tiempo por la estudiante Claudia Giraldo Arredondo para la materia de Metodología de la Investigación II en 1994, con el fin de rescatar la memoria del barrio, el escrito fue titulado “Memoria del barrio La Floresta”, allí me encontré con una sección llamada tradición oral; los siguientes son relatos que fueron contados a Claudia por habitantes de  tercera edad del barrio,  la primera se titula:  
“El Zurrón”
“era un sonido que bajaba por toda la manga, a las doce de la noche, se sabía cuándo venía porque los perros empezaban a ladrar y no había quien los parara, era como así: ja   , ja  , ja, ja, repetido muchas veces y muy fuerte”
Trovas:
“El aguardiente antioqueño,
Nacido de verdes matas,
Al hombre de más valor,
Lo hace andar en cuatro patas”.
 Agüeros:
 “cuando sonaba la candela venía visita, cuando salía una araña de patas grandes, venía una visita de tacón alto, cuando cantaba la tórtola era señas de suerte, cuando aparecía alguna mariposa negra en la pared moría alguna persona”.
 Pregones:
“ *Pan de leche de Doña Pastora caliente
*mondongo, morcilla y arepa caliente, lo que siempre consume la gente
*llevo la cola blanda y el pan de queso caliente
*pan de queso caliente, no me compre, no me lo tiente”.
E inclusive  juegos con los que se divertían los niños de aquellas épocas:
*el arroyito con cumbiambas (meterse dentro de llantas viejas mientras un compañero los hacía rodar),  Golosa, a que te cojo ratón, trompo, pirinola, chucha, mamacita, las caucheras, saltar el lazo, jugar con la  pelota.

Termino de leer, cierro el documento y estiro un poco mis brazos, me doy cuenta que he conocido tantas cosas de este barrio pero apenas y me he movido unas cuantas cuadras, no he dejado el perímetro que abarca el parque de La Floresta y ya he viajado hasta cuando  esto ni siquiera era barrio, me pregunto cuántas historias más quedan, cuantas se estarán construyendo; pero esas respuestas no pueden ser resueltas ahora, ya son las seis y un minuto, acaban de sonar las campanas de la iglesia, las personas creyentes, como abejas a su panal, van llegando a congregarse, el aceite de las empanadas ya está caliente.  

He vuelto después de tres días, el parque está muy calmado, no hay niños más sí adultos, estoy parada en la acera del parque que da diagonal a la iglesia, llevo conmigo una cámara con el propósito de capturar algunas memorias del barrio, obturo una, dos, tres veces apuntando hacia la iglesia, cuando escucho que un hombre se dirige a mí, él me hace una broma sobre tener cuidado con tomarle fotos  porque me “puede dañar la cámara” y se ríe, a mí me parece un tanto gracioso.

Me volteo a identificarlo bien, el hombre no está solo, cerca de él hay otros dos, uno que está parado al lado de un carrito color blanco a medio pintar, en el que vende dulces y cigarrillos, y otro que está hablando por teléfono. Me acerco a ellos, pues precisamente buscaba a alguien con quien conversar sobre el barrio; contrario a lo que fuera a imaginar, quien terminó hablando conmigo no fue el que se había atrevido a hacer primero un comentario, sino el que estaba hablando con otra persona por teléfono.

-Yo me llamo León Rodríguez, soy realizador de vídeos,estudié Comunicación social en la Bolivariana,  tengo 56 años y desde los 6 vivo aquí, ahora vivo por la 81.
Comenta León con su voz fuerte mientras cierra su celular y lo guarda en el bolsillo. A León le gusta el fútbol y prefiere comer platos típicos “sacochito, frijolitos, mondonguito, una sopita y un seco al almuerzo…” le pregunté  que si es una persona tradicional, apropósito de asemejarlo con esta característica en el barrio, a  lo que él responde “eso es lo que ha sido uno toda la vida, la comida refleja los ancestros, las raíces, y el barrio, después de uno vivir prácticamente 50 años por aquí, se vuelve como parte del paisaje ¿no cierto? (risas fuertes)”

Me rio con él y aprovechando que ya hablábamos del barrio comienzo a preguntarle

¿Por qué le gusta venir al parque?

No es un gusto adquirido, sino que hace parte de mi entorno, ¿qué es un parque?, un lugar de encuentro, aquí siempre nos encontramos los vecinos, los amigos… uno por aquí en vez de irse a una esquina a hablar se viene al parque.

¿Viene muy seguido?

Vengo cada que puedo, uno ya viviendo 50 años acá, el parque se le vuelve parte de la vida, hay una cosa que a mí me pasa, cuando voy para el metro, me dirijo a la Estación Floresta, pero cuando vuelvo, me quedo en la Estación Santa lucía, entonces, subo y cuando estoy en el parque, puedo decir que ya estoy en mi casa (risas); el parque más que un gusto adquirido es como una extensión de la casa. Incluso aquí hace muchos años, en esta calle, jugábamos fútbol sábados,  domingos y días de fiesta, lo que pasa es que la gente va creciendo y va adquiriendo sus responsabilidades , se casan, una cosa y la otra, y ya las generaciones que vienen no siguen con eso, además porque en las casas antes éramos 4 o 5 hijos, no nos tocó las de 12 o 15, pero sí las de 3 y 4, y ahora las familias son de 1 o 2 muchachos, aquí jugar fútbol en la calle era religioso, sábados domingos y días de fiesta, ahhh sí, y en las noches de martes y  jueves todo esto se convertía en una cancha de fútbol.

Aquí había también un programa que se llamaba los Viernes de Bolero que estuvo por unos 11 o 12 años, todos nos reuníamos, y la verdad, yo no llegue a saber de una sola pelea, y eso que era un lugar donde había un alto consumo de licor, que es lo que muchas veces lleva a los conflictos.

En muchos barrios la gente sale a la esquina a encontrarse con los amigos, nosotros salimos al parque porque tenemos el privilegio de tenerlo.

¿Qué opina del barrio en general, es bueno, tiene fallas?

Ah no, no, no, para mí, el mejor barrio de Medellín es este, porque tiene dos condiciones, una que sigue teniendo vida de barrio, los vecinos se conocen unos con otros, y dos, por su situación socio económica, no hay muchas problemáticas, a excepción de la basura, que las traen al parque, y  el paso de la 82, que en mi opinión necesita un policía acostado, porque eso sí. esos buses pasan a toda, allí abajito si hay, pero arriba no, y por ejemplo pasan mucho las señoras de la iglesia y eso es que problema.

Pero yo si le digo, si a mí me regalan un apartamento en el Poblado lo primero que hago es vender el apartamento y volverme para la Floresta, este barrio tiene todo, el transporte que quiera, todo cerquita, por aquí no se ve un problema, esto es muy sano. Yo digo que si alguna autoridad en Medellín quisiera ver qué sería el ideal de vida, se podría venir a Floresta, sin chauvinismos de nada.

¿Cómo eran las casas?

¡Jumm! Este barrio era precioso, precioso, las casas (todavía quedan algunas), tenían todas su porchecito y antejardín, eran exactamente iguales, desafortunadamente la ciudad no tuvo cómo guardarlo como patrimonio histórico, que hubiera sido algo muy bueno,  creo que ya no hay un 10% de las casas originales.

¿Qué recomendación le haría usted a la comunidad?

Hombre que seamos más responsables frente a este parque por ejemplo, que es lo que uno más vive y mira, pero así como grandes cosas que haya que agregarle al barrio, no muchas… ese aspecto de responsabilidad tiene mucho que ver con la educación y  no solo me refiero al barrio, sino a la ciudad, hay que tomar más conciencia sobre el respeto a lo público.

Para finalizar, ¿por qué las personas deberían venir al barrio la Floresta?

Bueno, primero, que vengan los que se quieran manejar bien (risas), no están invitados todos, solo los que se quieran manejar bien (risas).
Pero la verdad, pienso que si alguien quiere ver cómo es una vida de barrio en la ciudad de Medellín, cómo es ese modelo, cómo se vive, aquí lo puede encontrar. 



Por: Carolina Aguirre
Twitter:@carulinniA 

lunes, 31 de agosto de 2015

Los adultos leen en la 12

Todos los jueves a las cinco de la tarde, alrededor de quince personas se reúnen en la Biblioteca Público Barrial La Floresta. Se puede decir que entre este grupo la mayoría son adultos, aunque, cada mes, nunca falta un joven que los esté acompañando, pues la lectura es la razón principal por la cual se convocan.  Este es el Club de lectura de adultos.

Allí han pasado por autores como George Orwell, Marguerite Yourcenar, Albert Camus, Horacio Quiroga, Juan Rulfo, William Shakespeare, Jorge Amado, Guy de Maupassant, Anton Chejov, Franz Kafka, Edgar Allan Poe, y el  medellinense Carlos Andrés Delgado. El plazo para las lecturas programadas es de una semana, en algunos casos,  cuando los asistentes desean leer una novela; tienen hasta un mes para  explorarla.


El club de lectura se inició en el año 2006, actualmente, la promotora que está a cargo del grupo es la comunicadora social Diana Catalina López. Cada gestora de fomento de lectura que ha logrado disfrutar de este espacio se han llevado buenos recuerdos, este es el caso de la bibliotecóloga Olga Lucía Ocampo Vázquez, quien estuvo acompañando este proceso desde el 2012 hasta el 2014.

“Cualquiera diría que hacer parte de un club de lectura no es una de las cosas más trascendentales de la vida de un ser humano…Esto no es lo que sucede con el Club de Lectura de Adultos de la Biblioteca La Floresta, un club que, más que eso, se ha convertido en algo similar a una familia, con características como afectos, afinidades, diferencias, enfrentamientos, confrontaciones, críticas constructivas, complicidades y la posibilidad de compartir las aventuras que cada uno vive a través de la lectura”, manifiesta Olga en su artículo ‘Leer-NOS transforma: nos cambia la vida’, del libro  Historias que no son cuentos, iniciativa del programa Medellín Lectura Viva de la Alcaldía de Medellín.

Cualquier persona, sin importar su edad, tiene la oportunidad de acercarse a este lugar, pues el único requisito es querer leer.

Por: Melissa Orozco Duque
Twitter: @MelissaOrozcoD

martes, 4 de agosto de 2015

En la 12 estará #MásDeVos



La Universidad EAFIT en convenio con la Secretaría de la Juventud de Medellín, por medio de su proyecto #MásDeVos,  pretende fomentar estilos de vida saludable y prevenir comportamientos adictivos en la población juvenil de la ciudad. “Jóvenes pensando en jóvenes” es la premisa guía con la cual se desarrollará la iniciativa, que además trata de fortalecer puntos clave como la toma de decisiones y el mutuo cuidado. Para ello, se dan talleres y cursos a estudiantes, docentes y directivos  de colegios y universidades  en los que se reflexionan sobre estos pilares.


El proyecto está orientado a jóvenes, entre los 14 y 28 años de edad, que estudien o vivan en las comunas 12 (La América) y 14 (El Poblado). Así mismo, también son incluidos los actores claves de las comunas que se relacionen directamente con los  jóvenes en distintos grupos juveniles.  Como estrategia, #MásDeVos ofrecerá unos estímulos en calidad de premios a las personas que se animen a proponer iniciativas que apunten a la formación del criterio y a la generación de una conciencia colectiva.


 En el marco de la Semana de la Juventud, #MásDeVos organizará un conversatorio el lunes 10 de agosto de 4:00 p.m. a 6:30 p.m. en la Biblioteca Público Barrial La Floresta.  Allí, expertos y jóvenes de la comuna 12 analizarán el papel del joven en Medellín. Además se tendrá un Foto Alegría el miércoles 12 de agosto de 12 m. a 6:00 p. m. en las zonas externas del Parque Biblioteca Pbo. José Luiz Arroyave.
Mayores informes: http://masdevos.medellinjoven.com/

https://www.facebook.com/MasDeVosJoven/info


Por: Melissa Orozco Duque
Twitter: @MelissaOrozcoD

martes, 26 de mayo de 2015

El Cirko Libertario se apropia del Parque del Amor


Ukeleles sonando, acróbatas en el aire, malabares saltando y personas dialogando se encuentran todos los lunes a partir de las siete de la noche en el Parque del Amor. Quien quiera reemplazar la bicicleta por el monociclo, o el trompo por  unas pelotas, lo puede aprender allí. También se encuentran espectáculos de samba, suspensión corporal o mimos clown. 
El Colectivo Cirko Libertario de Medellín es el encargado de realizar este evento, este recibe a  aquellos cirqueros o artistas que quieran exponer su trabajo sin ayudas financieras, allí también se da cabida a mochileros de otros países, en especial, de América Latina. Tal es el caso de Alex Coringa, un adulto brasileño aficionado a la fotografía y a los malabares que decidió  crear este espacio sin ningún fin lucrativo.  “Todos los días podemos ver una perspectiva diferente de los espacios urbanos para que estos sean ocupados sin financiación institucional. Nosotros no creemos en los estados, ni en las fronteras, para nosotros los espacios urbanos son los espacios más anárquicos, allí podemos comunicarnos con las personas sin discriminarlas.  Nuestra intención no es generar dinero, sino arte”, manifiesta.
Cirko Libertario pretende asociarse a una red de colectivos o artistas urbanos para  que sus propuestas semanales se enriquezcan de otras visiones, y así mismo, logren ocupar otros sitios similares a el Parque del Amor.  Este sitio fue elegido por su centralidad  y movilidad, pues se encuentra ubicado entre dos estaciones del metro, Floresta y Santa Lucía. Además, el parque cuenta con varios puestos de comida y zonas verdes.
Los últimos lunes de cada mes se realiza un variete de circo en el cual se reúnen todo tipo de cirqueros y mochileros a conversar y realizar actos. El mes pasado, el circo Akrata fue partícipe de este, en esta sesión se realizaron malabares de fuego y de cuchillos.
Las personas interesadas en asistir  a las actividades, pueden visitar el fanpage de Facebook Encuentro de malabares e cirko libertario.


Por: Melissa Orozco Duque